Confesión...
Debo confesar que me encantan las tetas... grandes, para ser exactos. Esas glándulas hermosas que poseen nuestras féminas me hipnotizan y despiertan bajos deseos. Quisiera aferrarme a un buen par de tetas y darles lenguetazos húmedos... Pasar mi lengua desde la base hasta las areolas y mordisqueando levemente los gloriosos pezones duros que esperan con ansiedad mi aliento varonil. Tomar esas tetas con mi manos y escuchar el suave gemido femenino y sentir como me acarician el cabello mientras mamo esos enormes pechos de mujer deseosa...

teo dijo
tegusta el sexo
25 Junio 2006 | 12:52 AM